16 April 2011
Son días extraños, días de alegría y confusión, días de querer irse al pueblo y de quedarse en Madrid. Todo a la vez.
Mi mente lucha contra si misma 24 horas al día.
A veces siento que no puedo arreglarlo aunque salga por el balcón y grite hasta quedarme sin garganta... y otras que soy una imbécil y que debería alejarme de cualquier cosa con teclado hasta después de las vacaciones.
Quiero estar sola, pero no me gusta estar sola. Necesito estar con mucha gente.
Bueno, no con mucha... solo con la gente necesaria.
No te necesito
No necesito a nadie en absoluto.
Verás, cuando te miro ni siquiera te envidio.
Haces que la vida sea difícil, incluso crees que estás mucho mejor que yo.
¡Por todos los santos! Yo no te he echado tanto a perder.
Jamás he esperado nada de ti, y dios sabe que me has dado muy poco.
Pero ¿porqué no me dices claramente?. Vas a irte o vas a quedarte.
Eres muy introvertida y después de lo que te ocurrió, creía que estaríamos más unidos, y que me necesitarías.
Bueno, y aunque necesites a otra persona, todos tenemos la necesidad de sentirnos necesitados.
Y si tú no me necesitas, podrías engañarme.

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